domingo, 8 de febrero de 2026

El árbol caído

 

 


Al árbol caído, apartado en el camino, convertido en elemento, en desapercibido.

Alguna vez alguien, en su paseo, le recuerda grande y protector, el árbol perfecto para esconder el primer beso.

El viejo árbol se ha convertido en una silueta cotidiana; para la mayoría está olvidado.

Él, él no se resiste a ese olvido. Sigue siendo generoso.

En su silencio reivindica que un día fue pueblo.

Él dio sombra en tardes de procesiones.

Él, el viejo tronco, duerme y llora el olvido y, si alguien se para, le rodea; él brinda generoso una segunda mirada. El encuadre escondido

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