domingo, 15 de junio de 2025

Luis I, El Breve

 


Luis I subió al trono a la edad de dieciséis años, cuando su padre Felipe V, primer rey borbónico, abdicó en su favor, aun cuando su actual mujer Isabel de Farnesio no vio con buenos ojos que el elegido fuese su hijastro.

El joven Luis, que reinaría con el nombre de Luis I, había nacido en 1707 en Madrid; fue, por tanto, el primer Borbón nacido en España. Fue obligado a contraer matrimonio; lo hizo por poderes a la edad de quince años con la francesa Luisa Isabel de Orleans, de tan solo doce años de edad. Era un príncipe guapo, de pelo rubio, que tenía gustos refinados como el baile. Ella era una mujer que no había sido convenientemente educada para reinar. Algo no estaba funcionando en aquel matrimonio, tal y como escribió el joven príncipe de Asturias a su padre: “El especial temperamento de Luisa Isabel y su estado de ánimo en el momento de colaborar en el acto sexual son dificultades que hacen que nuestras relaciones se resistan”. Fue así como el joven príncipe comenzaría a pasar largas jornadas de caza y a frecuentar algunos prostíbulos madrileños. Esto se podía leer en una de las cartas que envía el Mariscal Tessé a la Corte Francesa para informar de la vida de Isabel de Orleans en España: “En cuanto ha almorzado, se va a jugar a la pelota; el resto del día, bajo un gran calor, se va de caza y camina como un montero; por la noche, sin trabajar eficazmente, creemos que se excede y, sin embargo, no le gusta su mujer ni a su mujer él”.

Corría el mes de febrero de 1724 cuando subió al trono el joven Luis, que reinaría como Luis I tras haber abdicado, en el palacio de la Granja, su padre el rey Felipe V. En un principio, el sobrenombre que recibió el joven rey fue el de el “Bienamado”.

Desde ese momento, la vida del joven rey de España cambió radicalmente y nada se imaginaría lo que iba a tener que pasar. No solo se había convertido en rey, también se habían acrecentado los cambios de comportamiento de su joven mujer. Pronto comenzó a alterar el ritmo de la Corte. Descuidaba su aspecto y se aseaba más bien poco; padecía de lo que ahora se conoce como bulimia; se paseaba con poca o ninguna ropa delante de sirvientes y miembros de la propia Corte; eructar y ventosear en público era algo que hacía con normalidad… Todas esas actuaciones y salidas de tono fueron las causantes de que fuese conocida la joven reina consorte con el sobrenombre de la reina loca.

Una de las anécdotas que han llegado a nuestros días es aquella en que la joven monarca se subió a un manzano. Fue el mariscal Tessé quien la cuenta en otra de las cartas que enviaba a la corte francesa para informar al rey de Francia de las “aventuras” de su hija.

Estaba subida en lo alto de una escalera y nos mostraba su trasero, por no decir otra cosa. Creyó caerse y pidió ayuda; Magny [el mayordomo] la ayudó a bajar delante de todas las damas, pero, a menos de estar ciego, es evidente que vio lo que no buscaba ver y que ella tiene por costumbre mostrar libremente”.



Luis I había pasado una infancia y juventud complicada conviviendo con la segunda esposa de su padre, Isabel de Farnesio, que cumplía perfectamente con el papel despectivo de madrastra. También había sufrido con su padre, al que también se le había llamado el Rey Loco. Se sabe que sufría un trastorno bipolar. De él hablaremos en otro domingo con historia, pero protagonizó ataques de histeria en público, que sumado a su también falta de higiene o manías como: No cambiarse de ropa interior hasta que literalmente se quedaba hecha jirones; o que al ponerse una camisa, primero tenía que haberla impregnado del olor de su esposa… La verdad es que llamarle con el sobrenombre de el Rey Animoso, creo que fue un desacierto o una forma de burla.

Volviendo al joven rey, decir que una de las decisiones más importantes que tomó el recién llegado al trono fue encerrar a su esposa; con ello quizás pretendía esconder las excentricidades de la joven reina, que se daban cada vez con más frecuencia y que la ponían en evidencia a ella y al trono.

Habían pasado solo seis meses de reinado cuando el Rey Luis I murió de viruela tras diez días de enfermedad. Pasó así a ser llamado Luis I “el Breve”. Su padre Felipe V, quizás animado por su mujer Isabel de Farnesio, regresó al trono y falleció a los 62 años, siendo el rey con más años de gobierno a sus espaldas. (sin contar a la reina Juana, que nunca abdicó)





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