sábado, 5 de julio de 2025

Lago Achensee y los trenes de vapor

 

El lago de origen glaciar Achensee, situado a 929 metros sobre el nivel del mar, no solo es el más grande del Tirol, también es el más extenso de Austria. La profundidad máxima de este lago se sitúa en 133 metros; tiene unas dimensiones de 8.4 km de largo y 1 km de ancho.

Un lago donde en sus aguas cristalinas y de un maravilloso azul turquesa se reflejan las montañas que lo rodean. A lo largo del perímetro del lago se encuentran pueblos tiroleses y lugares muy singulares como el que denominan el fiordo del Tirol.

El lago Achensee fue donado allá por el siglo XII a la abadía de la montaña de San Jorge St. Georgenberg en Stans por los señores de Schlitters.

Ya en el siglo XV se construye la llamada Posada Real de Pertisau que, con el tiempo, comenzaría a utilizar el emperador Maximiliano I para la práctica de sus dos aficiones, la caza y la pesca.

Un siglo más tarde, el turismo llega al lago de la mano del archiduque Fernando II de Austria, quien llevó al lugar barcas para su disfrute personal y para sus invitados de la Corte.

En el último tercio del siglo XIX se inaugura el primer barco de vapor para uso turístico, pero, sobre todo, para comunicar los distintos pueblos que se sitúan a la orilla del mar del Tirol, como también es conocido este lago.

En 1889, tan solo dos años después de inaugurado el barco de vapor, se pone en funcionamiento el primer tren cremallera de mercancías de Europa. Y es precisamente de este tren de lo que quería hablaros, un tren que parte de la vecina localidad de Jembach, situada a unos 35 kilómetros de Innsbruck, la ciudad conocida por su famoso tejadito de oro y los saltos de trampolín de año nuevo.

Nosotros disfrutamos del viaje en aquel tren en el año 2007; aún recuerdo aquella sensación al sentarnos en los asientos de madera y escuchar el silbato del tren dando el pistoletazo de salida. La antigua locomotora de vapor, que empujaba los vagones desde la parte trasera, comenzó a sumergirnos en otra época, en otro siglo. A lo largo de 6,79 kilómetros, el tren fue superando los 440 metros de desnivel gracias a un traqueteo constante. Y al final del trayecto, el inmenso lago.



Y recordando este viaje, he tenido la duda de cuándo se inauguró el primer tren de vapor en España. ¿Cuándo desapareció el último tren de vapor de nuestras vías ferroviarias?

A la primera pregunta, la respuesta es que el primer tren en nuestro país se inauguró un 28 de octubre de 1848, entre Barcelona y Mataró.

En cuanto al primer tren cremallera en España, fue el de Montserrat; esta línea fue inaugurada en 1892 desde Monistrol hasta el mismo monasterio.

En cuanto a la segunda duda que me surgía, fue en junio de 1995 cuando RENFE dio por clausurada la tracción de vapor en los trenes que recorrían España. Ese día en Vicálvaro-Madrid se apagó la máquina 142F-2348, una locomotora “Mikado”, última serie que prestó servicio regular en los ferrocarriles españoles.

Queda pendiente el hablar del tren cremallera más empinado del mundo con una pendiente del 48 % en el monte Rigi, Suiza.



Nota: Los billetes para el tren de vapor de Achensee se pueden comprar combinados, de ida y vuelta, con un viaje en barco por el lago. Este año 2022 el precio del billete combinado era de 49 euros.

A lo largo del lago tenéis aparcamientos de pago para estacionar la autocaravana, también dos campings. Nosotros aparcamos en el pueblo de Jembach para subir con el tren. Buena ruta.



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