El día está gris, muy gris.
¡Qué alegría!
Días de lluvia.
Agua que aviva regatos y arroyos, que viste de gala a los ríos.
Praderas luciendo un verde envidiable, salpicadas de lagunas oportunistas, caprichosas.
Agua aferrada en la oquedad sedienta de la roca.
Charcos convertidos en espejos que reflejan cielos grises.